La flor de jamaica no solo tiñe de rojo intenso cualquier bebida — también aporta vitamina C y antioxidantes naturales. Aquí van tres formas fáciles de disfrutarla cuando el calor aprieta.

1. Agua fresca clásica

Hierve un litro de agua con dos cucharadas de flor de jamaica seca (o una cucharadita de nuestro polvo) durante 5 minutos. Cuela, deja enfriar y sirve con hielo y una rodaja de limón. Endulza al gusto con panela o miel si lo prefieres menos ácido.

2. Jamaica con jengibre y menta

A la misma preparación anterior, agrega unas rodajas finas de jengibre fresco mientras hierve, y unas hojas de menta al servir. El resultado es una bebida más compleja, ideal para después del almuerzo.

3. Paletas heladas de jamaica

Prepara el agua de jamaica bien concentrada (el doble de flor que en la receta clásica), déjala enfriar por completo y viértela en moldes de paletas. Congela mínimo 4 horas. Perfectas para la tarde, y una alternativa refrescante sin azúcares procesados si no le agregas endulzante.

Un tip final

Guarda siempre el agua de jamaica en un recipiente de vidrio en la nevera — se conserva bien hasta por 4 días, y el sabor incluso mejora al reposar unas horas.